sábado, 22 de agosto de 2015

Del Apocalipsis al Génesis

Del fin al principio, porque nadie dijo el fin no fue el principio. Y en mi aventura, el fin ha sido el principio, y el principio fue el fin. Porque todo final anuncia siempre otro principio o mejor, en él vive otro principio. Como diría alguien al que algunos conocemos: “esta es una tesis muy bonita, ¿no?”  Pues sí, a mí me lo parece.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. ¿Y al final? ¿Qué hizo al final? Nada, porque no hay final, porque no hay dios, porque el principio de la tierra es el final de la nada, porque no hay principio sino nada, porque no hay nada, solo principios. Como prefiráis, tenéis respuestas para todos los gustos; lo que a mí me interesa, y con lo que dejo las referencias bíblicas –creo- es que en el principio de mi aventura, todo era oscuridad, había pequeños destellos que pronto desaparecían, pero al final, y sin intervención divina, hay un gran sol que ilumina, de momento con demasiada fuerza como el de mi querida España, pero que deja entre ver los caminos.

El objetivo de este viaje era mejorar mi nivel de inglés, no puedo decir que había otros objetivos,
porque no los había, unas vacaciones en mi casa, con mi familia, mi pareja y mis amigos me parece más que un buen plan para desconectar. Así que solo tenía algo en lo que centrarme inglés, inglés, inglés. La inmersión lingüista ha sido realmente genial, creo que debería ser una actividad becada para todo estudiante, casi de carácter obligatorio; tranquilos, no me voy a volver a meter en politiqueos. Pero lo mejor de la inmersión lingüística no ha sido, paradójicamente, el idioma, lo mejor ha sido el verme pérdida como Bambi – alguna noche he llorado cual cervatillo- el sentirme totalmente desprotegida ( a pesar de la ayuda de Patricia, que no ha sido poca) te obliga a vivir a esforzarte. Ha sido una experiencia similar a la universitaria, pero en un chupito. Obligarme a estar fuera de la zona de confort para superarme a mí misma.

Y vosotros diréis, muy bien, pero podrías dejar el momento Jorge Bucay y contarnos si realmente eso sirve para algo, o nos quedamos en nuestra casa aprendiendo inglés académico. Y bueno si queréis una respuesta práctica, no la vais a tener porque creo que sucede lo siguiente: Primero aun no tengo una perspectiva totalmente objetiva de lo que ha pasado aquí, el tiempo me lo terminará de decir. Segundo, y me parece increíble decir esto, he estado muy poco tiempo como para haber notado un incremento considerable en mi inglés, que no digo que no lo haya, digo que no es considerable. Tercero, el inglés que aprendes con la gente es el que vas a necesitar para comunicarte con ellos, pero paradójicamente no es el que obtienes con el título que te van a requerir en tu empleo. Entonces, según yo, lo mejor que podrías hacer es sacarte el titulo básico –b2- y con eso buscar un empleo en Inglaterra, pero no un buen empleo, no, uno en el que tengáis mucho contacto con el público y estéis expuestos todo el tiempo, aquí lo tenéis otra vez, obligarse a vivir. Esta creo que es la única forma de conseguir mejores cosas, porque afortunadamente, de momento, no estamos pasando una mala situación y podemos vivir perfectamente tal cual estamos, pero os conozco perfectamente a todos los que me estáis leyendo, y sé que todos queremos más y que a todos nos da miedo. Así que, como somos unos suertudos, vamos a ponernos los escalones más altos nosotros mismos, a correr un minuto más, a intentar cantar una nota más alta, a obtener una mejor calificación, a buscar un mejor empleo; de nuevo, lo que queráis ¡pero hacerlo, cruzar la barrera, y poneos a correr delante del tiempo, no os preocupéis, al final os alcanzará.

Hace muchos días que no escribo, no ha sido casualidad, he estado bastante ocupada, bastante malita y bastante deprimida. No es esta la primera intentona de llevar un blog que tengo, pero nunca la llevaba a término, porque siempre caía en la cuenta de la pesadez que supone estar escribiendo de forma obligatoria, y de lo expuesta que quedas ante tus lectores al mostrar tus sentimientos, si, podría inventármelos o incluso omitirlos, ¡pero vamos¡ ya me conocéis, soy una sensiblera, no puedo no expresar como me siento, porque entonces sería una máscara, muy ortopédica por cierto. Estos días ese sentimiento de pesadez con respecto a la obligación de escribir me volvió a invadir, y decidí no presionarme y dejarlo estar hasta que mí dedos volviesen a querer hablar. Al final, de nuevo, esto ha empezado a ser terapéutico, no solo me ha ayudado a poner un poquito en orden los pensamientos y sentimientos que he tenido, sino que ha sido una vía de escape a mis cabreos y un contacto con vosotros, que al final y al principio ha sido lo que peor he llevado, la poca comunicación, pero que a la vez me ha ayudado a desconectar el chip “Español”, al menos del idioma…
En este post no quiero entrar a hablar de que me parece esto o aquello que he visto o he vivido aquí, tengo muchas opiniones con respecto a muchas cosas, pero creo que va a ser mejor contarlas entre cervezas y risas; porque a mí LO QUE ME GUSTA DEL VERANO NO ES PODER COMER HELADOS. He cerrado varios capítulos, he cerrado varios libros, he cerrado mi primer empleo, pero he abierto otro mundo nuevo de posibilidades, que espero volver a cerrar y encontrarme otro aún mayor. Creo que es hora de dejar las transcendencias y empezar con mi maleta, esos nuevos mundos no van a llegar si no me muevo de aquí.

viernes, 14 de agosto de 2015

No es pereza, es electroencefalograma plano

Queda prácticamente una semana para volver a España, y ahora tengo la sensación de que llevo aquí apenas unos días, empiezo a preocuparme por mis estados de ánimos tan cambiantes, al menos es entretenido ¡no me podéis decir que siempre os digo lo mismo!
Tengo esto un poquito abandonado, pero es por una buena razón, paso mucho tiempo fuera haciendo cosas y cuando volvemos a casa, el centro en el que tengo internet ha cerrado…Llevamos posponiendo la visita al castillo de Rochester cuatro días, uno por que Patricia no tenía ánimo, otros dos por el tiempo, las lluvias aquí no paran – ha sido muy gracioso cuando viendo la previsión del tiempo anunciaban lluvias durante un mes, al parecer le verano por aquí está dando los ultimo coletazos, y the Winter is comming- y el cuarto día porque vino de visita la nieta de Patricia. Una chica encantadora que trabaja en la rehabilitación de perros con lesiones musculares u óseas, pero, aunque me robase mi día de excursión, me regalo la dirección donde podíamos encontrar un mercadillo hecho con cosas artesanales, ropa incluida, veremos que nos espera en él…
Pero al fin, el día llegó, todos los buenos comentario que había escuchado acerca del castillo iban a ser pasados por mi tamiz. El castillo se encuentra enclavado a la orilla del rio Medway un afluente bastante grande del río
Támesis, un puerto deportivo y un grandioso puente lo rodean, suelos empedrados, calles estrechas, entramos en el medievo modernizado, en medio de todo esto se levanta una gran torre, que desde fuera no parece gran cosa y teniendo en cuenta que data de 1066, supongo que pocas zonas se podrán ver, aun así, ver el parque que albergan sus murallas y poder ver esas ruinas ya había merecido la pena. Aun así, seguía queriendo entrar, esperaba con todas mis ganas estar equivocada y encontrar algo realmente genial.
No recuerdo si os lo he contado, pero todo el tiempo aquí piensan que tengo aproximadamente 16-17 años, la otra noche tuve que enseñar mi carnet de identidad porque no me querían servir una cerveza, y el día de la carrera de perros no sabían si darme entrada infantil o adulto; tengo que confesar que lo de la cerveza no es la primera vez que me pasa, también en España. Pero con esta visita al castillo iba a aprovechar la redondez de mi cara para, made in Spain, pagar menos por lo mismo. Así que, Patricia después de llegar agotada tras subir las espaleras, ha pedido una entrada infantil para mí, que he pasado de tener casi 22 a tener 15 –espero que esto me siga pasando cuando tenga 50- Resulta que con este tipo de entrada un adulto entra gratis porque tiene que “vigilarte”, así que John se ha quedado fuera sentado, porque igualmente no puede andar más de 3 minutos, y Patricia ha venido conmigo que después de subir el primer nivel y encontrar un banco ha decidido quedarse ahí, y dejarme sola. Pero estoy yendo demasiado rápido.


Al cruzar la puerta de cristal que separaba la torre del castillo de la tienda de regalos, lo primero que he sentido ha sido la humedad en mi cara, y los muros mohosos no hacían más que incrementar esas sensación, una torre llena de arcos, con un enorme vacío en el centro. No hay mucha gente, al menos que pueda oír o ver, lo que es perfecto -ya conocéis mi parte asocial que se incrementa cuando quiero curiosear algo- Decidimos subir al primer nivel, la capilla, principalmente para que Patricia pudiera sentarse. Oh Dios mío las escaleras, en forma de caracol, con la erosión propia de los años, con un desnivel terrible y con la parte ancha igual de grande que mi pie, pobres de los altos. Y subir es lo más sencillo, estaba temblando literalmente de pensar en bajar por aquel lugar. Pero mi curiosidad por ver más era más grande. Llegamos a la capilla, y vaya, no hay ninguna referencia religiosa, ni restos de algún bulbo o altar, nada, solo un diorama del castillo y una pancarta con una línea temporal con hechos relevantes del castillo; ya que no hay nada realmente impresionante, decido mirar por los ventanales y almenos aprovechar las vistas. Y vaya, qué tenemos aquí, una enorme y preciosa catedral, diseñada por el mismo hombre que diseño este castillo y la Torre de Londres; inmediatamente pregunto si cuando salgamos del castillo puedo ir a visitarla, la respuesta es afirmativa, pero tengo que ir por mí misma, pues ellos no pueden, ni quieren, andar tanto. Creo que jamás un plan sola me ha parecido más perfecto.
Me aventuro por la serpenteante escalera, que parece no llegar a ningún nuevo nivel, sus escalones son cada vez más pequeños y cuando me encuentro con alguien en ella siempre espero que no sea alguien mayor al que educadamente, y por su seguridad, deba cederle el espacio más ancho. Los muros son impresionantes, no solo por su buena conservación –sin restaurar- sino por su grosor. Desde luego, sabían lo que se hacían. Al fin llego al siguiente nivel, y las escaleras y los espacios son más anchos y planos haciendo el paso más fácil. Por lo que pude leer en los carteles resulta que esa era la línea de defensa, eso explica lo del suelo más plano, facilita el movimiento. Sigo subiendo y en cada vuelta de escalera me encuentro nuevos niveles que esconden pequeños riconcitos muy bien conservados que te transportan a la época. En uno de los arcos bajo los que paso encuentro unos escritos, al principio pienso que son producto de adolescentes cuya existencia es tan importante que deben dejar señal de ello en cada mural que ven, pero al observar un poco más de cerca con escritos de vete tú a saber cuándo, que anuncian la entrada al comedor, y dentro de este, una cosa que a mí me ha parecido más que curiosa, una conexión con “el basurero real”, el depósito de basuras, que conectaba 3 pisos por debajo del comedor. Lanzas tus desperdicios al vacío, y llegan a una habitación-cubo de basura, desde donde los sirvientes la sacarían a algún lugar, espero.
Sigo subiendo, y los pequeños ventanucos que antaño servían para vigilar y disparar flechas dejan pasar cada vez un viento más fuerte, a veces me mueve un poco hacia el vacío que hay en el centro de la torre; deseo llegar al final de la torre y evitar esas fuertes corrientes, disfrutar de las vistas, las que me rodean y las de la perspectiva de la torre desde arriba. Al llegar la catedral si ve mucho más ma
jestuosa que desde dentro, pero tampoco parece nada muy diferente a las que he visto por España. Probablemente los que sabéis de historia del arte, o arquitectura, al verla os daríais cuenta de lo errada que estaba, pero mientras, los ignorantes como yo, necesitamos de la prueba y error. Recorro toda la parte de arriba, intentando imaginar cómo podrían defenderse de un ataque, están demasiado próximos al rio, si, agua fuente de vida, pero también trae barcos enemigos. Probablemente existiese un amurallamiento cerca del rio que hoy por hoy ha desaparecido. Y a la espalda del castillo Rochester, el pueblo protegido.  Miro hacia abajo, dentro del castillo, pero una malla me impide disfrutar de una imagen nítida, intento hacer una foto con zoom para evitar las “cuadraturas” pero la cámara es realmente antigua y es peor el remedio que la enfermedad. En un ataque de narcisismo hago un par de intentos de “selfis”, pero entre mi vergüenza a tomarme fotos delante de otras personas, el vientos y la poca perspectiva…poca cosa he conseguido, por no decir nada.
Regreso a por Patricia deseosa de seguir mi ruta con la catedral, salimos del castillo, ha sido fantástico, pero la catedral promete o eso espero. Dejo a Patricia y  John en los jardines del castillo y me apresuro sola, con la cámara en mano y 50 peniques en el bolsillo, Patricia me ha recomendado que deje “la voluntad”, mi voluntad es no darles ni un céntimo al clero, así que creo que no dejaré nada, suficiente financiación reciben ya… Al acercarme a la entrada, sobre la puerta una escultura de un señor-santo, seguramente el patrón más importante de la Catedral, pero mi vista se pierde en las decoraciones que le rodean, no son muy elaboradas, son delicadas. Entro, y mis ojos no saben por dónde empezar, es realmente diferente a lo que estoy acostumbrada las líneas son más pulidas, no hay mucho recargo, pero realmente hay muchas cosas. Las lámparas, las he detestado desde el segundo uno, me da en la nariz que no son originales, y si lo son, qué feas, me descuadran mucho con el entorno. Las vidrieras están conformadas con cristalitos muy pequeños y la luz que reflejan es verdaderamente de un ambiente “sagrado”. Respiro el silencio de cualquier lugar de este tipo, pero no el incienso ni el rancio de las iglesias-catedrales que he visitado. Las paredes y los suelos están llenos de zonas oscuras, con descripciones dentro, me detengo a observar, y resultan que son restos. Paro y giro sobre mi misma, estoy rodeada de polvo que antaño fueron personas, supongo que verdaderamente importantes para estar aquí, justo aquí. Me da un poco de respeto pisar sobre las lápidas, e intento evitarlas, pero cuando mi vista se vuelve a perder en la edificación, las tumbas es suelo, y los muertos ahora son polvo, me olvido por completo y me acerco a ver cada detalle. Observo que al fondo hay una segunda parte. Me dirijo a ella, despacio, intentado captar cada rincón, pero siendo consciente de lo mucho que estoy perdiéndome. Entro en la segunda parte, y hay unos bancos con una tabla a modo de mesas anexadas, unos frente a otros, dispuestos para el dialogo, no para la oración, como un parlamento, realmente me sorprende, debajo de las mesas, observo papeles y libros, quizás den “clases” preparatorias para los próximos obispos y curas, pienso. Las paredes están empapeladas o entapizadas con unos dibujos profundos, y sobre ellos nombres cosidos en la tela, cosidos con hilo dorado, supongo que de oro…salgo de la sala por otro lugar y paso bajo un arco, la gente que va delante de mi siguen camino hacia delante, otros me adelantan, giro la vista y encuentro más detalles. Cuanto dejamos en la espalda por solo mirar hacia delante. Y mirando hacia delante me he encontrado con la muerte, un cementerio en la espalda de la catedral.
Así ha terminado mi día de turismo, con los ojos llenos de opulencia y grandes edificaciones, de cultura de pasado. Ya podría haber más días así.  

miércoles, 12 de agosto de 2015

Cuando el vinagre se hace propina

Estos días no han pasado muchas cosas nuevas, hemos estado de visitas y trabajando. Pero no visitas cualquiera.
Fuimos la otra tarde a cenar a casa de un hermano de John, y cuando digo tarde es tarde, a las 5 y media estábamos cenando. Una casa de campo impresionante, super lujosa y con unos jardines alucinantes. Nada más llegar soy consciente de que es una construcción antigua y probablemente tenga muchísimo valor, la propiedad es tan grande que la casa original esta dividida en tres casas enormes.  Durante la merienda- cena las conversaciones con la compañera de su hermano, una egipcia viajera venida a más, encantadora, sobre todo porque su ingles es mas académico y su acento mas mediterráneo debido a los años que vivió en Italia. Ella, en sus intentos de integrarme en la conversación, me contaba cosas interesantes acerca de otros países en los que ella había vivido, y entre tantas conversaciones, tras hacer un halago a la preciosidad de casa que tenían, me entero de que estoy en el mismo lugar en el que se gestó ¡la carta magna! 
Resulta que antes, estas tres casas eran una sola, que pertenecían a un obispo, o algo similar, todo ese espacio solo para una persona, pero esta situación cambio con alguna reforma y fue cedido a tres grandes personalidades del gobierno, que fueron los padres creadores de la carta magna firmada por John I.
Quizás esto a muchos os resulte una absurdez, pero a mi realmente me hizo ilusión estar justo en el mismo sitio donde cientos de años atrás se creó un papelajo tan importante.

Estos días hemos estado acompañados por una pareja amiga de ellos, dos personas encantadoras y que han pisado todos los continentes varias veces, en diferentes países y tienen cientos de aventuras que contar, ciertamente divertido para una persona a quien le encanta saber de otros lugares, otras culturas y costumbres. Pero cual no es mi decepción cuando tras tres historias me doy cuenta de que la realidad que ellos viven es bien distinta a la esencia que yo busco, ya que ellos consumen un turismo de lujo y yo busco pisar el suelo con los paisanos. En cualquier caso, las conversaciones seguían siendo interesantes, aunque solo fuese por llegar a ver como es el mundo de la opulencia. Una palabra- expresión muy divertida que me enseñó Patricia, es "posh", no se si alguno la conocéis, pero viene a denominar a aquellas personas que poseen dinero y hacen gala de ello de forma poco elegante. Con ellos, hemos salido muchas veces a comer fuera y a tomar refrescos-copas, todas por supuesto costeadas por ellos, por lo cual me sentía un poco más, hasta que Patricia me decía : Shh, ellos tienen mucho. Hemos salido tanto que "en la ultima cena" acabamos todos enfermos... Que por cierto os quería contar una cosa de los ritmos laborales de aquí.

Cuando empecé a trabajar en el bar, me dí cuenta de que los ritmos frenéticos que tenemos en España, tanto a la hora de servir mesas como en la cocina, aquí no existía, eran más hogareños, sí, tenías que ir con prisa, pero no con el ansía, y además, ningún comensal se quejaba por esperar media hora su comida. Pero no le dí mucha importancia al no ser una ciudad y ser un local "pequeño" donde las comidas son copiosas y tienes tiempo de preparar dos mesas mientras una acaba. Pero, la otra noche, en "la ultima cena" que fuimos a la ciudad a cenar, después de 45 min de espera, yo, con mi alma española, ya empezaba a impacientarme, cuando fuí a lanzar una queja con respecto a la hora me percate de que todos estaban bebiendo, tranquilamente, inmersos en la conversación y totalmente despreocupados. Desde luego una actitud mucho más sana que nuestras ansias, pensé. Seguimos esperando, 1h y 10 min, siguen sin haber quejas, empiezo a pensar que han ido a pescar mi pez al rio. No llegó una queja hasta pasadas 1h y 25 min de espera. Vale que no hay que ser impacientes, y que hay que tomarse la vida con calma, sin estrés, pero.....ni calvo ni tres pelucas ¿no creéis? 
Que por cierto, cuando digo "última cena", no es de forma gratuita, fue mi ultima cena, no pienso volver a salir a cenar nunca más por aquí, después de los platos tan copiosos, pesados y fuera de hora...De hecho, ayer ellos volvieron a salir con la misma pareja y yo decidí quedarme sola en casa y cenar algo de fruta y poco más porque me sentía morir con tanto tanto. Momento por cierto que fue más que milagroso para si salud mental.

Y hablando de sentirse morir, y de bares, ayer en el trabajo, en el que he adoptado prácticamente solo el papel de camarera, un señor mayor me pidió un poco de vinagre, oración que no entendí bajo ningún concepto, y que despues de subirme los colores, rogarle disculpas y explicarse que no sé ingles, me volvió a repetir despacio y ahí si que le entendí. Al parecer al señor le caí en gracia, y no dejaba de llamarme cada vez que pasaba por el lado de la mesa para hacerme algún comentario acerca de España, o sobre la comida; tanto fue la cosa, que hasta el mismo se dio cuenta de mi paciencia y decidió gratificarme con una propina exclusivamente para mi. Aquí las propinas, no se en España, funcionan de forma que la dejas en un tarro común y luego se reparten entre tantas camareras-cocineras que haya. De modo que si alguien te da algo en mano, es porque es solo para ti, no quiere que lo compartas. 
Pero no fue este el único señor al que le hizo gracia que fuese extranjera, las otras cinco mesas que yo llevaba también les pareció divertido y en cada ocasión me hacían preguntitas, genial para mi ingles, fatal para el trabajo efectivo, pero entonces me encendió el chip de no estrés, paciencia, y todo fue genial, hasta mis respuestas de humor agrío gustaban. Pero, no todo iba a ser perfecto, hubo un señor al que después de dejarse su plato en la mesa, me dijo " I'm death, Cual no fue mi susto cuando pensé que el hombre se estaba muriendo en ese momento, mi cara paso de sonrisa a real preocupación y el señor no dejaba de mirarme con expectación, esperando algo de mi. Afortunadamente mi compañera rondaba cerca y se acercó a ver que pasaba al ver mi cara. El hombre simplemente estaba bromeando acerca de la gran cantidad de comida, y de que iba a "reventar" de tanto comer. No el humor y la ironía es algo que aún me queda muy lejos de entender en inglés.
Pero el caso es que ayer gané en propinas 6 euros en 2 horas, y no solo eso, sino que también conseguí más bebidas y postres, algo que nunca suelen servir porque son carísimos. Pero al parecer lo diferente vende, y en este caso yo soy lo exótico que ofrece helados con un acento extraño. 

Y hasta aquí el post de hoy, un poco soso, yo lo sé, pero es que los días no dan pá más.

domingo, 9 de agosto de 2015

Ave Fenix sin cenizas ni alas

Después del tremendismo llega la calma, en realidad la palabra que resuena en mi cabeza es la resignación, pero prefiero la calma a la resignación. Espero que eso que dicen en los maravillosos libros de autoayuda de que repetirse la cosas positivas en la cabeza al final las hace realidad...aunque los que me conoceís sabéis que la magia potagia no va conmigo, pero en fin, por probar..

Los besos de mamá y los abrazos de papá siempre han solucionado cualquier problema, en la distancia solo nos quedan las video llamadas, que en su defecto también son milagrosas, eso si que es magia potagia; y después de un rato de charla ayer mi furia bajo a niveles normales, y la tranquilidad y la energía volvió a estar presente en mi. 14 días más, 14 días para volver a la tierra patria, para dejar de estar en tensión, para recuperar mi espacio, mis ritmos, mi tempo; pero también 14 días menos, menos para perder la posibilidad de contacto con otras gentes, para abrir mis horizontes, para acomodar mis oídos, para enseñar a mis cuerdas vocales, 14 días menos para que se acabe la aventura. Yo decido, quedarme con la agonía, o con la posibilidad, ser la pobre o ser la brava. Quizás haya un camino intermedio, quizás sea el que estoy andando, el de las subidas y bajadas, la degustación de uno y de otro. Aún no sé si me gusta la montaña rusa emocional.


Esta mañana, cuando el sol rompía, diría entre las montañas, porque es bonito, pero no es verdad, no hay montañas; cuando el sol nacía de nuevo, he salido por la puerta y me he ido a dar un paseo al lado del río; el tiempo como un presagio, era apacible, acogedor, parecía abrazarme y empujarme hacia delante con su suave brisa. Tras un rato andando me he sentado a observar a la gente que hacia ejercicio, a los pescadores, a los niños corriendo a bañarse. De nuevo la sensación de estar en un cuento o una película me invadía, volvía a ser parte de algo bonito. Vuelvo a casa, peculiar desayuno, y café, sonrisas. Y para cerrar la mañana libro y sol. He disfrutado tanto este libro que creo que no solo he llorado por como cuenta lo que cuenta, sino por no poder seguir leyéndolo.

Y bueno, una cosa que no puedo dejar de hacer hoy, ni puedo ni quiero, es felicitarte. Cada día que pasa te echo más de menos, y tengo más ganas de estar contigo. Pero no pienses que me sabe fatal no estar contigo hoy, para nada, esto es una venganza por todos los cumpleaños que tu no has pasado conmigo...Espero que haya sonado creíble, me encanta la mascara de malvada. A lo que iba, que feliz descumpleaños, y que te quiero. El resto de palabras, para nosotros.

sábado, 8 de agosto de 2015

Nunca estamos preparados para lo que esperamos

Al final el contexto conversacional va a servir para algo. Cuando el otro día viajamos a Londres tuvimos que hacer varios transbordos de tren, estábamos totalmente perdidos, una pareja de ancianos que el último tren que usaron fue hace 40 años, eso dicen, y una extrajera, el grupo ideal para ir de aventuras – lo digo totalmente en serio, sin la improvisación, la sorpresa, el perderse y volverse a encontrar, la aventura deja de serlo para ser una planificación más- en cada parada, a cada persona nueva que veíamos, cartel, lo que fuese, nos parábamos a mirar y confirmar que íbamos en la dirección correcta. Es increíble la amabilidad y el ofrecimiento de la mayoría de las personas a las que preguntábamos, incluso algunas llegaban a interrumpir nuestra conversación para darnos mejores explicaciones. El caso, y a esto venía lo del contexto conversacional, es que pude seguir de forma más o menos fluida las conversaciones que manteníamos, y ¿por qué? ¡Por el contexto! Si en España tenemos palabras polisémicas e incluso expresiones polisémicas, no os hacéis una idea de la cantidad que usan por aquí…porque Gillinthan no es Gillinthan si vas al norte, hay otro Gillinthan que se dice Guillinthan, pero se escribe Gillingthan, pero es que además, al parecer estoy en la Andalucía inglesa, y no se escucha Gillingtham, sino Gilling(gruñido….). Muy divertido para los extranjeros, a los que tanto aman por cierto –nótese la ironía- pero tranquilos, he encontrado el truco: Si hablas rápido, no acabas las palabras e intentas que una oración se convierta en una o dos palabras, lo has conseguido, te entenderán, no se os ocurra decir todas las palabras con orden y separación entre ellas, porque no funciona, al menos aquí en el sur.
Después de la odisea en las vías de tren nos vimos en la gran Londres, con sus bonitos edificios, su calles pintorescas y su grandiosidad, o eso decía en un folleto, por lo que a mí respecta solo vi gente corriendo, estilismos muy diversos y divertidos, y edificios muy grandes, nada sorprendente ni muy distinto a grandes ciudades como Barcelona o Madrid. Claro, mi juicio con respecto a Londres no es nada justo, ya que lo que pude ver de él es similar a lo que cada uno de vosotros podéis ver en postales, o quizás menos, yo lo vi de lejos y con menos detalle. Peero, yo tuve una cosa que vosotros no, una información turística con respecto a los emblemáticos sitios de Londres que lejos de ser instructiva parecía más una competición por ser mejor que otras ciudades del mundo. Oraciones como “la prisión más pequeña del mundo” “el puente más pesado” “más alto que la torre Eiffel” Eh...no sé si soy yo, que estoy susceptible, o me parece que esos datos son bastantes insulsos y espero que haya más historia detrás de estos grandes emblemas. En cualquier caso, no echemos la culpa a Londres, al fin y al cabo ella no puedo decidir que se dice sobre sí misma.
Pero este tema de “X mejor, mayor  que Y o el más s del mundo” es sorprendente, yo pensaba que era algo typical Spanish, pero no, señoras y señores, siento decirles que no tenemos ni la mejor selección del mundo, que nuestros deportistas no son los y las mejores, que nuestra sanidad no es de las mejores de Europa, que nuestros vegetales no son de una calidad especial, de hecho baja y que nuestra cultura tiene mucho que envidiarle al resto, al menos eso dicen por aquí, qué todas estas cosas quién en realidad las posee es Inglaterra. Pero, ¿no os suenan todas estas cosas, todas estas frasecitas, no son similares a las que nos llegan por la tv, periódicos, revistas, con respecto a otros países? Qué curioso, a qué se deberá esa falta de acuerdo por parte de las naciones, y esa necesidad de ensalzar lo propio aunque no sea cierto o sí, a saber. Otras mentes sabrán responderlo, espero.
Otra cosa que os quería contar de aquí, es sobre su monarquía. El primer día que llegue, en el camino del aeropuerto aquí – una hora aproximadamente- nos encontramos como mínimo con cuatros camiones y furgonetas “Royal Post” –quiero recordar que era así, sino el contenido del nombre de la empresa venía a ser: “correo Real”- Me llamó poderosamente la atención y pregunté si realmente era correo para la realeza. Su explicación fue la siguiente: “no, en un tiempo fue la empresa que se encargaba, pero después solo, nada más y nada menos, obtuvo el “aprobado” de la casa real como empresa confiable”. Pues bien, resulta que no solo hay empresas de transportes confiables para la realeza, sino también productos alimenticios, como una salsa que se supone que la reina usaba, y una gran variedad de ítems, incluso edificios. Para mí esto fue algo sorprendente; un gazpacho aprobado por Felipe el preparado, ¿os imagináis? qué extraña cosa.- En realidad algo similar sucede cuando vienen a inaugurar un edificio o carretera o visitar una empresa, es curioso cómo tienen el poder de hacer que las cosas consigan el estamento de existencia, vienen a aprobarlas a darles vida y voz, como sin antes no existiesen, como si no funcionasen sin ellos- Estas historietas no hacían más que confirmarme las noticias de que la realeza en Inglaterra es muy querida, por lo que decidí preguntar durante una comida, ya que suele estar adornadas solo por los sonidos típicos de la alimentación y la agitación del salero, solo el salero sabe cuanta sal pueden llegar a tomar…A lo que iba, cuando hice esta afirmación, no solo me dijeron que eso no es así, que aquí es solo un bonito adorno, sino que en España es mucho peor, que el Rey tiene más poder. Pero cómo, si lo le prestamos tanta adoración- aparentemente- “Si, estas en lo cierto, pero aquí, cuando se hace una ley la Reina no tiene que dar su aprobación, hace un comentario de si le parece bien o no, pero ella no tiene voz ni voto para ponerla o quitarla sino el senado” Oh vaya, el senado, esa cosa que tenemos nosotros, que usamos como figura de porcelana guardapolvo, entiendo. 
Después de la corta, para mi desgracia, visita a Londres de nuevo vuelta a casa, con sus correspondientes cambios de tren, afortunadamente, los trenes aquí son bastante más confortables que en España, bueno, eso lo de hace 30 años, los nuevos de ahora a saber. Después de este día bastante decepcionante, llegar a casa y caer enferma es la mejor forma de animarte. Ya no por estar enferma, no seamos llorones, no me estoy muriendo, sino porque el no tener un espacio propio en el que quejarte y retorcerte, y no tener medicamentos con los que tratarte, el esperar que otro decida sobre tu salud y si debes o no ir al médico, no sabéis lo desesperante que es…peeero supongo que este es el precio a pagar por vivir aquí de jeta. Al final, lo barato sale caro. A fin de cuentas, y tras cuatro días de malestar, y estar a base de agua caliente y pan bimbo, al fin consideraron la posibilidad de ir al médico, ¡bravo! Pero claro, no todo iba a ir bien, al margen de la cola usual de cualquier consulta médica, lo genial viene cuando descubro que la tarjeta sanitaria europea no sirve de nada, tuve que pagar el medicamente de forma íntegra como cualquier otra inglesa de mi edad que no tiene ningún tipo de protección del estado. No os hacéis una idea de lo que esto me enfadó, no por el dinero, sino porque se supone que mi Estado me protege en este tipo de casos, que con esa tarjeta sanitaria estoy cubierta al igual que lo estoy en España, gran parte del dinero que mi padre cotiza va para eso y ahora resulta que no…No sé si los farmacéuticos del supermercado, sí, del supermercado, como un Hipercor, no saben que eso se puede hacer, si no lo sabe el médico, porque todos nos negaron la posibilidad, o que realmente no se puede…en cualquiera de los tres casos me enfada.
Y luego por otro lado tenemos los roces típicos de la convivencia, que si bien suelen ser normales entre personas que comparten casa, entre personas que no comparten edad, ni tradición ideológica se convierte en una danza muy divertida, entre “yo creo que” “tú no estás en lo cierto” “no lo entiendes” y cosas por el estilo, mientras que yo me muerdo la lengua porque no es lo más apropiado-educado que puedo hacer, debo estar agradecida por todo lo que hacen por mí-que de hecho lo estoy-; esta danza que aparte de irritarme por el infantilismo con el que me tratan, no ellos, sino todos los mayores, es normal supongo que para ellos soy una niña pequeña –quizás en muchas ocasiones me comportaré como tal, ahora me siento como una niña enrrabietada-; aparte de este infantilismo, que parece que es inherente a mí, con el que me tratan, parece como que no estoy autorizada a tener opiniones diferentes, porque claro, aparte de no saber de lo que hablo, estoy “enferma” con la idea de que el control de los inmigrantes posee un carácter racista, al parecer es solo “gestión de espacios y cuerpos” de lo que no se dan cuenta es del valor que le dan a unos cuerpos y a otros y de unos espacios con respecto a otros. –Justo ahora, mientras escribo, acaban de poner una bolsa gigante de basura  a mi lado llena de lo propio y con un perfume embriagador, un ambiente confortable sin duda-
Creo que estoy siendo demasiado poco paciente, y que como decía al principio, venirte en la forma que me he venido creo que no es recomendable para nadie. No quiero que se mal interprete, esta familia se está comportando como nadie estaría dispuesto, ofreciéndome todo lo que tienen y tratándome como uno más, el problema está en que realmente no soy uno más. Me siento bastante mal por tener estos sentimientos, como una niña mimada desagradecida, pero no puedo evitarlos. Probablemente todas estas cosas las esté haciendo más grandes de lo que son simplemente por las ganas de volver que tengo, o que las ganas de volver que tengo estén influidas por todas estas cosas, no lo sé, qué fue antes el huevo o la gallina, mi respuesta siempre ha sido: ni una ni otra, una evolución de un animal anterior o una mutación. Si sigo mi teoría solo tengo que encontrar el agente mutante. Pero como toda teoría científica – me encanta mi osadía en este momento- es solo una posibilidad más.
Lo peor de esto, a parte de mi sentimiento de culpa, es que estoy convencida de que cuando regrese me arrepentiré de estas palabras, que al final todo será un bonito y corto recuerdo, pero mientras el recuerdo se genera... Me recuerda a “Crónica de una muerte anunciada” por los que me decíais “es demasiado tiempo” por los que me decíais, “¿crees que es clima-contexto ideal?”, o por lo que me digo, “al final lo echarás de menos” y también por lo agónico de su lectura, de mi lectura, al menos hoy. Todos podíais ver cómo el experimento no iba a salir del todo bien, pero aun así, sigo sin estar segura de por qué, ni de si de hecho ha salido mal. También los habéis más positivos, que me animasteis a ello y pensabais que era genial, entre los que me incluyo, pero al contrario que el tiempo de la Elfa –“Aerwin” no me matéis los mega fan por no saber escribir bien el nombre- en “En el señor de los anillos”, nuestro tiempo aún no se ha agotado, esta historia no ha firmado su final, aún podemos seguir apostando. 

viernes, 7 de agosto de 2015

Silencio

Hay días en los que es mejor no hablar, callar, y sobretodo intentar no escuchar. Hoy es uno de esos días. Bien sabes que si escribo algo es por ti, para que no te me quejes de que no escribo nada, quieres saber que me pasa cada día en esta maravillosa aventura, pues querido amigo, espero que lo disfrutes.Pero hoy solo quiero meterme en MI cama, en MI casa, y que el mundo desaparezca, o mejor, que mi mundo aparezca.
Simular que estas genial, cuando no, es algo terrible, no sé como algunas personas pueden vivir metidas en ese círculo. Se que muchos de vosotros pensareis que soy una tremendista, que solo tengo un mal día y que ya estoy lloriqueando. Probablemente estés totalmente en lo cierto. Pero mientras, aquí, en lo incierto, no hay nada más certero.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Pussy cat pussy cat, where you go?

Tenía un texto escrito para publicar, pero no me parece honesto hacerlo, ya que es de hace unos días y ahora no tiene sentido que lo publique. Así que en el poquito rato que tengo voy a intentar hacer algo medio decente. Siento no haber publicado antes, a los interesados y a los aburridos: lo siento.

Podría seguir hablando del trabajo y de lo asustada que llego siempre y lo contenta que vuelvo después, podría deciros lo que me anima poder tener conversaciones y que la gente me entienda, aunque yo no siempre a ellos. Aunque, a decir verdad, creo que no es mérito mio, creo que ellos son pacientes, deben escucharme hablar como un indio...Pero hoy no me apetece eso, porque no todo está siendo trabajo, estoy de vacaciones al fin y al cabo...


Estamos yendo a presentarme muchos de los amigos de Patricia y John, todos mayores...pero bueno, está bien para conocer nuevos pueblos y nuevos acentos...La otra noche vinieron a cenar el hijo de Patricia y su mujer, adorables, me regalaron un libro de psicología, porque ella es psicóloga y saben que estudio filosofía, por lo que un libro sería el mejor regalo. Lo que no tuvieron en cuenta fue que tengo que volver en avión con un peso limitado, y ese libro debe pesar al menos 3kg....pero bueno, muy agradecida quedé. Después de la cena, como en cualquier casa con gente mayor, jugamos una partida de cartas, algo parecido al chinchón, mamá tu sabes de lo que hablo, el resto por edad supongo que no..soy una total perdedora, el juego no es lo mío, después de 3 partidas consiguiendo 100 puntos en tiempo récord decidí que era mejor aprender del maestro, John, y no apostar más. porque sí amigos, aquí se juega con dinero y yo no lo tengo para tirar...Patricia intentó consolarme con eso de "perdedora en el juego, afortunada en el amor", ¡pero eso yo ya lo sabía antes de perder dinero! 


Otra prueba de que soy una total perdedora está en el día que fuimos a ver carreras de perros. Amigos animalistas, no me odiéis, yo también me sentí mal, pero a veces es mejor hacer de tripas corazón, no pensar, e intentar ignorar lo que probablemente pase detrás. Bien, llegados al lugar, un estadio enorme, repleto de gente, por supuesto con un bar lleno de cosas grasientas y caras...nos sentamos fuera y realmente aluciné con lo competitiva que es Patricia, de nuevo, después de dos apuestas perdidas, decidí no seguir; así fue que yo perdí dos libras y patricia ganó treinta...Pero realmente, era como un partido final de alguna copa super importante de fútbol, la gente animando a los perros, gritando, discutiendo entre ellos, impresionante...supongo que en cualquier lugar donde se mueve tanto dinero, pasa, o quizás es que seamos de esa condición..no lo sé.



Por cierto, no sé si os lo he contado, pero aquí dormimos con la puerta abierta, y para quien no lo sepa yo duermo en el salón, que es el recibidor de la casa. El ambiente es muy de hermandad y todo el mundo tiene confianza con todo el mundo. Es muy agradable despertarte con niños pequeños en el salón, osea en tu habitación, jugando con la aspiradora. Sí, ese fue nuestro despertador, los niños e los vecinos se ve que se aburrían los animalicos, y decidieron venir a limpiar la casa..en fin, como poco un desayuno animado nos dieron con sus espectáculos de baile y cante.. Después de la tormenta siempre llega la calma, y en mi día libre de trabajo hay que aprovechar, así que aproveche como podéis ver. Sí, agosto con chaqueta, estos los los agostos de reino unido. 

Y poco más que decir hoy, que estoy enfermita, pero no es nada grave, no os preocupéis, que mañana me voy de crucero por Londres y se me pasa tó!




sábado, 1 de agosto de 2015

Si no puedo cruzar el río a nado, haré una carretera debajo de él.

Una de las cosas que he aprendido estos días es que, cuando tienes en frente de ti un reto que piensas que te queda demasiado grande, lo peor que puedes hacer es correr en dirección contraria, porque te habrás librado del reto, sí, pero siempre te acompañará la derrota. Cuando te encuentras frente a una nueva situación, constructiva para ti, y que crees que te supera, solo tienes que seguir la estrategia de sentarte, observarla, pensar como deberías llevarlo a cabo de la forma más simple, y después no pensar si puedes o no, solo apretar los dientes, y hacerlo. Como diría Patricia: “Just say ok”.
Los Ok me han hecho enfrentarme a cosas que hasta hace dos días me parecían imposibles o incluso no era capaz de considerarlas. Esta mañana, mientras desayunábamos, Patricia me hablaba de lo que le gusta leer el periódico después de desayunar, y me pedía si, aprovechando que ya estaba vestida, podría ir a la tienda del camping, pedir el Daily mail, un rollo de papel de cocina, y solicitar que me hicieran un descuento porque “soy propietaria” de una de las mobile home de aquí. Esto puede parecer una operación sencilla, pero cuando tu lengua madre te abandona…ya dicen por ahí, que madre no hay más que una. Finalmente he aceptado ir, con bastante miedo y un poco comprometida por la situación. Si estuviese dentro de un videojuego, podría decir que he conseguido todos mis objetivos, pero que mis vidas, o maná, o como queráis, se ha visto altamente reducida. Al volver a casa y contar con pelos y señales mi mini aventura, Patricia ha explotado en carcajadas, al parecer mis modales son “too friendly” y quizás la chica del mostrador ha pensado que flirteaba con ella…De todas las cosas “terribles” que me podrían pasar, creo que ligar con una chica es el menor de mis problemas.
Pero hoy, ha habido un Ok, me ha llevado aún más lejos, el ok de hoy, me ha llevado a trabajar por primera vez. En principio solo íbamos a ver a una de sus hijas, pero, no somos los españoles los únicos liantes, no me preguntéis como pero en menos de diez minutos me he visto con un mandil, el pelo recogido en un moño, unos guantes y un estropajo dentro de una diminuta cocina con dos chicas más –muy muy amables, todo hay que decirlo-. Bueno, si solo tengo que fregar…tampoco pasará nada. Pretendiendo ser una buena aprendiz he intentado hacer mi trabajo lo mejor y más rápidamente posible, tonta de mí, que no solo me han “regañado por ir demasiado deprisa” sino que me han dado más trabajo. Hacer ensaladas que queden bonitas, ok, hacer sandwichs fríos, ok, hacer sandwichs calientes, ok, hacer wraps, ok, servir a las mesas, ok…o…espera, espera, ¿servir a las mesas? ¡Yo no sé casi hablar! ¡Y si me piden algo! ”Just say ok”. Ok...y ahí que me veis, agarrada a los platos como si fuesen los chalecos salvavidas del Titanic, sin uno mueres, con uno probablemente también, pero tienes más posibilidades… así que pongamos a prueba mi suerte. Afortunadamente esta se ha hecho presente y no me han pedido nada más que sal o algún cubierto… Después de cuatro mini excursiones al exterior, los platos que había sacado comenzaban a apilarse en el fregadero y mi trabajo era mantenerlo limpio, así que he vuelto a enfundarme los guantes, y así durante una hora, simplemente escuchando conversaciones en las que solo entendía dos o tres palabras. No es una queja, hace dos días no entendía a nadie que no fuese Patricia, ahora empiezo a escuchar palabras… La jornada ha llegado a su fin, estaba tan cansada y hambrienta como contenta por haber tenido mi primer día de  trabajo, pero claro, era un día de prueba, para ver qué se hace, no soy una empleada más, mi sueldo son las palabras, entender nuevas palabras. Y de hecho, así ha sido, no he tenido sueldo. Pero, siempre hay un pero, mis compañeras han recibido propinas, al parecer aquí suelen ser bastante generosos con las propinas, y ellas han hecho gala de esa generosidad, dividiendo sus propinas conmigo. Paga del día diez euros más o menos, seis libras y quinientos peniques, no está nada mal para ser solo propinas…Al parecer lo he hecho bastante bien y quieren contar conmigo mañana y el resto de días que este por aquí y quiera seguir yendo, siempre y cuando no meta la pata…
Hoy ha sido un día realmente gratificante, he conseguido que mi móvil funcionase, y al fin hablar con mi papi. He tenido una conversación sola sin la ayuda de Patricia en la tienda, he tenido mi primer día de trabajo en otro país, en otro idioma, mi primer “sueldo”… Por primera vez el olor a fritanga en mi ropa y en mi pelo, no me parece nada desagradable. Eso sí, después de salir de esa cocina, a pesar de estar hambrienta, no me apetecía comer absolutamente nada de comida basura o chatarra, tenía el olor metido en el sentido y el estómago revuelto por éste.
Antes de todo esto, trabajar en cualquier lugar me parecía un reto que estaba lejos de mi alcance, que no estaba preparada para realizarlo, y probablemente estaba en lo cierto, no estoy preparada para realizarlo, nadie me ha enseñado como hacerlo, pero “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, ay Serrat, cuantas buenas frases nos has dejado.

jueves, 30 de julio de 2015

Y el cielo se nubló

Todos los recibimientos son buenos, es normal, quieres dar una buena imagen, pero esta vez, después de la primera impresión, todo sigue siendo genial.


Dormir en un sillón no parecía muy apetecible, menos cuando mientras ves una serie, y cuando digo ves, es ves, porque no la entiendes.... un soplo de viento y lluvia mueve toda la casa, piensas, espero que no llueva mucho, no me gusta nadar en mitad de la noche....El caso es que cuando te tumbas con un maravilloso plumón, con un libro y la tranquilidad que solo encuentras junto a un río, suelos ajardinados y con un bosque detrás.. el sillón es más cómodo de lo que parecía...Tanto, que 10 horas han parecido un suspiro. Por la mañana, ya con el sol tocando mis ojos y el sonido de los niños jugando en la calle, un delicioso olor a tostadas, leche y otros muchos manjares me hacen abrir el apetito; el pollo al curry de la noche anterior me dejó KO, bueno, cuando digo noche, digo 6 de la tarde. Los ingleses son peculiares, pero saben lo que se hacen, cenan pronto, sí, pero no por raros, ¡es para poder comer más! Ni mi querido Dani en pleno invierno hubiese podido con ese tremendo plato.... Es muy curioso como es la única comida "fuerte" que hacen, el resto del tiempo se lo pasan picoteando, picoteando mucho y cosas muy grasosas y llenas de chocolates, deliciosas sí... pero voy a regresar hecha una bola, como más de uno me advertisteis...


Realmente hoy no ha sido un día muy movido, ayer tampoco lo fue desde que llegué, pasé toda la tarde en el sillón-sofá con un libro. Pero las noticias de que mañana voy a comenzar a trabajar me ha agitado un poco. Lo único bueno es que, no estaré de cara al publico, de momento...empezaré en la cocina, bueno, no tengo mala mano pensé, pero no...da igual la mano que tengas, no tengo que hacer buenas comidas, tengo que hacer comidas rápidas...vamos de mal en peor...o de bien en mejor...Cada vez se me plantean mas cosas, que resultan mas difíciles...espero adaptarme como hizo anoche mi espalda con el sillón. El que no se adapta es mi oído, lejos de empezar a escuchar, parece que ha desaprendido, me siento Dori, de Buscando a Nemo, ya sabéis...habla lento, vocaliza y te entenderán... en mi caso no es así, habla lento, vocaliza y se reirán...lógico, yo también me reiría de un ingles que habla como Dori. Patricia, mi nueva abuela adoptiva, dice que soy muy lista y que entiendo mas cosas de las que creo y que todos me entienden...sin embargo cuando hoy he pedido una tarjeta para el móvil, lo que me han ofrecido es google traductor...frustrante. En fin, intentaré ser paciente, y darme tiempo a acostumbrarme...

Al margen de esto, al ir a visitar a una de las hijas de Patricia, he quedado alucinada de ver que las imágenes de las películas existen, no solo existen sino que son mejor, deberíais haberlo visto, suelos empedrados,rodeados de césped, arboles, construcciones tipicamente inglesas, animalitos por el jardín, ¡el verde nunca se acaba!...me he sentido realmente dentro de un cuento. Un cuento triste, o que anuncia algún acontecimiento importante, porque esta decorado con unas nubes negras que no desaparecen, con temperaturas otoñales en España..vine en pantalones cortos y vivo con una bufanda de Patricia, lo mejor es verme andar por la calle, todos con ropa de verano y yo helada...Española...pensarán ellos, igual que cuando les vemos por nuestras calles con calcetines y chanclas.

Realmente estoy echando mucho de menos no tener datos en el móvil, no por Facebook, sino por no poder hablar con mi familia tanto como me gustaría, pero bueno, en algún sentido supongo que es mejor, así pienso menos en español y mas en inglés, pero eso es lo que esta siendo el verdadero reto para mi, el no poder tener el suficiente contacto como me gustaría con ellos, y sí, no os pongáis celosos, también con vosotros.

Lección del día: no hay patrias, no hay banderas, no hay colores, solo hay el sentimiento de apego a los que quieres, a los que quieres, a los que te cuidan. El patriotismo es un invento "de los de arriba" para hacernos luchar por sus intereses; el amor entre nosotros y por  nosotros, es un sentimiento que nos mueve a luchar por nuestros intereses, por ningún superior, por nuestros iguales.

No sé porque he puesto esto último, me ha apetecido, supongo que no necesito más justificación. Al fin y al cabo, es mi blog..

Bien, por último hoy os quería pedir dos cosas a los que leéis: Primero, tened paciencia no se cuando podré escribir ni responde a vuestros mensajes ni nada. Segundo: Por favor, no dejéis de poneros en contacto conmigo por este primer motivo, me encanta y me anima mucho ver vuestros comentarios, dejad por aquí si queréis, pero por favor habladme. Mamá, no seas tímida, dime tu también cositas, esto solo pueden leerlos quienes conocen el link, y son pocos y ademas confiables, así que no te preocupes por ponerme cuanto me quieres y me echas de menos y lo maravillosa hija que soy...no me voy a avergonzar... (ya que no me lo dice ella..me lo digo yo, ¿que pasa? )


miércoles, 29 de julio de 2015

Sin tantas diferencias

Cuando empiezas una nueva aventura, la emoción, las ganas, te invaden; cuando esta aventura es totalmente novedosa, cuando te lleva fuera de tu zona de confort, cuando te deja sin las herramientas con las que normalmente sobrevives, o con suerte vives, entonces, la emoción se torna en miedo. En este momento de pánico total solo te quedan dos caminos, o te quedas donde estas eternamente, o intentas abarcar un poquito más de mundo, ampliar tus posibilidades y reducir tus imposibles.

El mundo parece grande cuando estas en el sillón de tu casa, pero es que cuando sales de él, lo es aún más. ¿No es maravilloso? Cuando esta mañana subí al avión pensé que me "representaba" como lo que soy, y lo único que encontré fueron mis zapatos, mis deportivas de lunares. Son cómodas, son versátiles, son un poco diferentes pero no estridentes, son divertidas, y sobretodo llevan ese toque a sur que espero no perder nunca.

Viajas, vas a un lugar diferente, en mi caso a Londres, esperas ver verde,mucho verde, gente seria, personas que adoran a su reina, gestos rígidos, grandes construcciones, preciosas casas...peeero las cosas no son siempre como esperas, primera decepción: oh! desde la ventanilla del avión no se ve nada verde, lo único verde es el mar...( mar que luego resultó ser río....Comienza a hablar el piloto, horror, pensaba que sabía algo más de inglés, pero no entiendo nada...espero que no digan nada importante de mi equipaje, sin él..qué voy a hacer... Los nervios empiezan a apoderarse de mí cuando el avión comienza a descender, el momento de enfrentarme a un mundo en el que no puedo ni si quiera preguntar que tengo que hacer sin ser tan ilusa de pensar que voy a entender las instrucciones...Pero una vez más, las cosas vuelven a cambiar.

Cuando no dejaba de seguir a la hilera de gente, que toda iba a buscar su maleta, caí en la cuenta de que el mundo fácil, para el que nos han educado, consiste en seguir al resto, solo seguir la marea, y en contra de mi natural estado salmonil, pretendiendo subir río arriba, decidí dejarme llevar, y sabéis lo mejor, funcionó! Sí, yo tampoco me lo pude creer, hice todo de forma correcta, ni una señal en español, nadie que hablase despacio, ni mi idioma, y sí, lo conseguí, pero claro, no corráis, no todo van a ser flores.. mi equipaje apareció, pero con una mutilación a mi maleta...la pobre, una rueda menos, en toda guerra alguien vuelve desmembrado...mientras sea mi equipaje....Al final va a ser verdad que viajar te cambia, además en horas, de el equipaje indispensable, a no importarme absolutame nada...Si esto sigue así, acabaré por no conocerme, y lo mejor, es que creo que empieza a aparecerme...

Resulta, que ni todos los ingleses son unos estirados, ni todos los españoles unos simpáticos, que hay españoles que no piensan responderte jamás y que hay ingleses que harán lo imposible por que los entiendas. Pero no nos volvamos locos, el mundo sigue siendo el mundo. Inglaterra sigue siendo verde y tiene casas preciosas, y España sigue teniendo ese carácter y esencia que la hace tan nuestra. Ayy esta España mía, esta España nuestras que dirían en los setenta...

No sé porque estoy diciendo esto, ni sé qué quería decir..pero bueno, a los que leéis esto ya me conocéis..y espero que me reconozcáis en el discurso, siempre disperso y sin hilo argumentativo, porque oye, para coherentes los analíticos, a mi me gustan mas los embrollos. Si no, qué hace una almeriense  que aspira a llevar una vida apacible en medio de un lugar perdido de la mano de dios rodeada de niños y ancianos que no entienden que dices, ni tu a ellos.... Pero no os alarméis, no es una queja, es divertido, puedo pensar en voz alta, aquí nadie me entiende, ¡y todos sabéis que eso es una ventaja!

En fín, seguiré informando desde el extrarradio londinense.